Me acuerdo cuando tu molabas Facebook. Te conocí en 2007 y apenas habías penetrado en nuestras vidas. Todo era tan nuevo… La vorágine de la hiperconectividad empezaba a dar sus primeros coletazos. Fotos de cámaras digitales, artículos realmente interesantes, periodismo de calidad, la cultura del meme no había hecho más que dar comienzo…Facebook, tu antes molabas.

Ahora pregúntale a un chaval de 17 años sobre Facebook y te dirá que eso es para viejos. Facebook, ese universo en el que todo el mundo opina. Un extenso comité de opinólogos virtual que campa a sus anchas, que dilapida o ensalza figuras como Silvia Charro, pero que pasadas dos semanas caen en el olvido más profundo.

Facebook está roto.

Se ha convertido en una máquina tragaperras en las que las empresas de todo el mundo, sin importar su dimensión, destinan parte de sus presupuestos de marketing. Hay que hacer marca, incrementar la notoriedad y visibilidad de la misma. crear comunidad, bla bla bla… Pero si gestionáis alguna cuenta corporativa os habréis dado cuenta que el alcance orgánico no llega ni al 10% de la base de seguidores. Y, o bien destinas recursos a impulsar las publicaciones, o bien no llegas ni al kiosko de la esquina. Está bien Mark, sabemos que tienes que pagar la hipoteca, pero tu algoritmo cada vez es menos personal y más mercantil.

– Ups!! Facebook, parece que se te ha colado un poco de contenido entre tanta publi.

– Vaya! Una foto de alguien de mi instituto. Pensé que se había muerto.

– ¿¿Pero yo no era fan del Valencia. C.F?? Ya hace meses que no me sale nada.

Nuestros feeds se han convertido en un recopilatorio de noticias falsas, sensacionalistas, videos de aberraciones animales, y contenido pocho al borde de la putrefacción y que gradualmente se está convirtiendo en una pérdida de tiempo. Si tienes suerte, te cruzarás con alguna frase célebre que te llegará al poco corazón que te queda, y visionarás uno de esos lindos videos en el que un bombero de Missouri salva a unos cachorros de la inanición a la que se habían visto expuestos por culpa de un despiadado granjero. Whatever!

Son muchos los detractores de Zuckerberg que opinan que la red social no ha hecho todo lo que estaba a su alcance para bloquear supuestas noticias falsas provenientes de Rusia y con efecto en las pasadas elecciones de 2016. Otros que sugieren que Facebook se ha convertido en la herramienta perfecta para reclutar nuevos terroristas. O que el escaparate perfecto para ejercer el bullying es Facebook. Demasiados problemas y demasiado gordos para una herramienta que se creó para hacernos la vida mejor y que se ha convertido en uno de los ladrones del tiempo más colosales de la civilización tal y como la conocemos.  Ya se disculpó hace tres meses públicamente por hacer nuestras vidas peores por culpa de Facebook.

Facebook: nos la has ido colando poco a poco.

Y ahora estamos en un callejón sin salida, con alcantarillas humeantes, y una pareja de bandidos bloqueando la única salida. ¿Y eso por qué?

    1. Más de mil millones de personas usan Facebook cada día. Un cuarto de nuestro tiempo invertido en Internet se va a Facebook.
    1. Para muchos, Facebook es Internet. Es el primer lugar en el que la gente anuncia su boda, su próximo concierto favorito, su itinerario de viaje, las fotos de su cumple o una defunción familiar.
  1. Facebook es, en constante crecimiento, el lugar donde la gente consume formatos audiovisuales. Bye YouTube, bye TV convencional…

Pero no todo es oro lo que reluce. Ahora Facebook tiene un monopolio en el control de la atención mediática, y que tiene la capacidad de gobernar lo que los portales de noticias nos muestran, afectando desde la sombra la opinión pública. Facebook, nos la has liado minina.

– Qué curioso! Esta noticia la leí hace un par de años, pero que ocurrió en un pequeño pueblo de Asturias. Ahora la foto es la misma, pero la niña desaparecida es de un pueblo de Badajoz.

Facebook nos está dividiendo.

La sociedad en general, o la sociedad española o catalana en nuestro caso particular. Nunca se ha opinado tanto, con tanta inmediatez, autoridad y con menos fundamento que hoy día. Antiguamente, la gente se mostraba reacia a emitir opiniones: por las circunstancias políticas, por supuesto, pero también por pudor, por falta de información, por miedo al ridículo o por conciencia de las propias limitaciones. Eso se acabó, y ha desembocado en enfrentamientos constantes en los que todos hemos participado. Pero un momento… si el que ahora mismo escribe está haciendo exactamente lo mismo: Opinar sin que nadie se lo haya pedido. Sin fundamentos de peso, simplemente porque puede y es gratis.

Voy a aplicarme el cuento, dejo de opinar ya en este post porque como se veía venir, estoy haciendo justo lo que estaba criticando hace un momento. Smart move!

– Bonita frase! ¿Pero no era de Paulo Coelho?. Ahora leo que la dijo Steve Jobs. Menudo cacao!

Recapitulando un poco, para finalizar esta reflexión de principios de 2018, Mark Zuckerberg también se ha dado cuenta de que Facebook se ha roto y hay que arreglarlo. Mucho trabajo por delante que el propio CEO del gigante digital ha reconocido en una carta abierta que a continuación transcribimos en su totalidad. En estas lineas reconoce como su sueño de un Internet descentralizado se desvanece poco a poco mientras vemos como unos pocos gigantes dominan gran parte del pastelito. Facebook, Google, Apple, Amazon, Yahoo…mmm, esta no era la idea de Internet.

Every year I take on a personal challenge to learn something new. I’ve visited every US state, run 365 miles, built an AI for my home, read 25 books, and learned Mandarin.

I started doing these challenges in 2009. That first year the economy was in a deep recession and Facebook was not yet profitable. We needed to get serious about making sure Facebook had a sustainable business model. It was a serious year, and I wore a tie every day as a reminder.

Today feels a lot like that first year. The world feels anxious and divided, and Facebook has a lot of work to do — whether it’s protecting our community from abuse and hate, defending against interference by nation states, or making sure that time spent on Facebook is time well spent. My personal challenge for 2018 is to focus on fixing these important issues.

We won’t prevent all mistakes or abuse, but we currently make too many errors enforcing our policies and preventing misuse of our tools. If we’re successful this year then we’ll end 2018 on a much better trajectory.

This may not seem like a personal challenge on its face, but I think I’ll learn more by focusing intensely on these issues than I would by doing something completely separate. These issues touch on questions of history, civics, political philosophy, media, government, and of course technology. I’m looking forward to bringing groups of experts together to discuss and help work through these topics.

For example, one of the most interesting questions in technology right now is about centralization vs decentralization. A lot of us got into technology because we believe it can be a decentralizing force that puts more power in people’s hands. (The first four words of Facebook’s mission have always been “give people the power”.) Back in the 1990s and 2000s, most people believed technology would be a decentralizing force.

But today, many people have lost faith in that promise. With the rise of a small number of big tech companies — and governments using technology to watch their citizens — many people now believe technology only centralizes power rather than decentralizes it.

There are important counter-trends to this –like encryption and cryptocurrency — that take power from centralized systems and put it back into people’s hands. But they come with the risk of being harder to control. I’m interested to go deeper and study the positive and negative aspects of these technologies, and how best to use them in our services.

This will be a serious year of self-improvement and I’m looking forward to learning from working to fix our issues together.

Un revolucionario digital reconvertido en capitalista acérrimo ha hablado. Veremos si sus palabras se las lleva el viento, o se solidifican. Volveremos a hacer balance del rumbo que haya tomado Facebook durante este ejercicio a final de 2018, para saber si Mark ha mejorado o empeorado la red social que nos une y divide al mismo tiempo.